diumenge 6 de juny de 2010

F. Nietzsche- La gaya ciència

341 La carga más pesada.

Vamos a suponer que cierto día o cierta noche un demonio se introdujera furtivamente en la soledad más profunda y te dijera:«Esta vida, tal como tú la vives y la has vivido, tendrás que vivirla todavía otra vez y aun innumerables veces; y se te repetirá cada dolor, cada placer, y cada pensamiento, cada suspiro y todo lo indeciblemente grande y pequeño de tu vida. Además todo se repetirá en el mismo orden y sucesión... y lo mismo este instante y yo mismo. El eterno reloj de arena de la existencia se le dará la vuelta siempre de nuevo, y tú con él, corpúsculo de polvo».¿No te echarías al suelo, rechinarías los diente y maldecirías al demonio que así te hablase? O puede que hayas tenido alguna vez la vivencia de un instante prodigioso en el que responderías:«¡tú eres un dios y nunca oí nada más divino!». Si aquel pensamiento llegase a apoderarse de ti, te transformaría como tú eres y acaso te aplastaría. En todo tu obrar, a cada cosa y a cada paso, se impondría como la carga más pesada la pregunta:«¿quieres que se repita esto otra vez y innumerables veces?». O ¿cómo tendrías tú que ser bueno para ti mismo y para la vida, no aspirando a nada más que a confirmar y sellar esto mismo eternamente?


La carga més pesada, la carga més divertida.

3 comentaris:

Anònim ha dit...

au!

Eudald ha dit...

Crec que quan acabis aquest treball necessitaras internament i altes de dosis de metadona tradicionalista com ara la lectura de Sant Agustí o Sant Anselm, o encara millor, a Plató..per poder posar la raó, el resentiment i la negació de la vida al lloc que (no) els hi pertoca. Necessitaras una mica de veritat, per no viure d'art!

Job ha dit...

Serà dur deixar de pensar en art i començar a pensar en veritat (que no realitat)... amb lo diver que és!